miércoles, 9 de septiembre de 2009

KAHN.....un artista puro y anacronico

Recuerdo haber leído un memo enviado por Toyo Ito a Rem Koolhaas sobre su arquitectura y la impresión que esta había dejado en el, donde le decía: Puramente en términos de diseño, me encuentro a mi mismo comparandote con una maquina lanzadora de bolas de baseball (maquina de pitcher), del tipo que se ven en las practicas de los bateadores japoneses, donde la bola es controlada perfectamente sin la emocional o espiritual agitacion de un pitcher real.
A esto Rem Koolhaas respondio: Toyo, gracias por compararme con una maquina lanzadora de bolas de baseball. Solo viniendo de un japones tremendo cumplido no puede ser tomado como un insulto. Quizás eso demuestra la eficiencia en mi carácter, pero en Europa es peligroso admitir que no se tiene alma.
Recuerdo esto al pensar en Louis Kahn por que con lo ultimo con lo que lo compararia al apreciar su obra es con algún tipo de maquina u algún otro objeto despojado de sentimientos y sensibilidad. Louis Kahn, para mi, fue un artista puro, puro y anacrónico, porque tal nivel de sensibilidad al trabajar es propio de otras épocas mas románticas que la que le toco vivir, a pesar que fue una época maravillosa para la arquitectura, quizás la mejor.
En el documental realizado de manera magistral por su propio hijo, Nathaniel Kahn : Mi arquitecto: el viaje de un hijo.,el cual incluso recibió una nominación al oscar, nos encontramos con el viaje de este en búsqueda del padre que nunca termino de conocer y nos lleva con el en este viaje, es imposible no verse inmerso en esta aventura, es mas, uno quiere acompañarle, uno quiere viajar con el, es demasiado bello como para no participar.
Nathaniel no logro conocer totalmente a su padre debido tal vez a su repentina y penosa muerte cuando Nathaniel era aun un niño, pero sobre todo porque Louis Kahn nunca cumplió a tiempo completo con su labor de padre. Kahn equilibraba su vida entre las tres familias distintas que poseía y su gran amor, la arquitectura. Era todo un malabarista digno del cirque de soleil tendríamos que decir. El documental es excelente porque dicho viaje realizado por Nathaniel en búsqueda de su padre lo hace a través de sus obras, a través de su arquitectura, por que es quizás, en el caso de Louis Kahn, donde aquella idea de que toda gran obra arquitectónica esta impregnada del carácter de su autor y hasta un poco de su vida se muestra mas cierta que nunca. Nathaniel va saltando de obra en obra, tratando de verlas y sentirlas de otra manera,desde otra perspectiva, una perspectiva mucho mas interior, muchos mas sensorial, incluso anestésica, tratando de encontrarse con su padre en cada una de ellas y tomando un poco de la vida de este en cada una para luego tratar de unirlos en un final reconfortante. A lo largo de este viaje, Nathaniel se reune también con diversos personajes con los que Louis compartio parte de su vida, en su mayoría otros arquitectos, otros grandes además, los cuales no hacen si no traducir un poco lo que uno aprecia en cada obra de Louis Kahn y confirmar algo casi tácito al hablar de el: que era un artista puro y perfeccionista, con una sensibilidad extraordinaria.
Al ver, lamentablemente solo en imagenes y vídeos, el Salk institute en La Joya o el Capital complex Dhaka o la Galería de arte en New Haven, me alegra pensar que me emocionan a pesar de solo verlas en imagenes y vídeos y que, por ende, cuando las vea en persona sera un momento fantástico para mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario